Las playas de México, incluyendo Cancún, Playa del Carmen y Tulum, se encuentran invadidas por una marea marrón de sargazo. Millones de toneladas de algas llegaron a las costas, afectando gravemente el paisaje y la posibilidad de disfrutar de los balnearios.
Este fenómeno tiene un impacto ecológico, económico y turístico considerable en la región. A pesar de los esfuerzos continuos de limpieza por parte de los municipios, la acumulación de algas es constante, cubriendo kilómetros de playa y mar, y dificultando la actividad turística.