El alcalde de Nueva York, Mardani, abrirá varios supermercados en la ciudad con el objetivo de que nadie pase hambre, a pesar de ser una de las ciudades más ricas del mundo. El primero se inaugurará en el Bronx, ofreciendo productos a precios accesibles y con donaciones para quienes no puedan comprarlos.
Esta iniciativa se enmarca en una visión más "socialista" del alcalde, quien pertenece al sector más de izquierda del partido demócrata. Aunque previamente había propuesto un impuesto a los más ricos, esta vez se enfoca en la seguridad alimentaria.