Docentes de escuelas secundarias en La Matanza implementaron iniciativas solidarias para paliar el hambre de sus alumnos, ante la alarmante falta de recursos en los hogares. La merienda se convirtió en una necesidad prioritaria.
Los educadores expresaron su preocupación al constatar que muchos estudiantes asisten a clases sin haber comido, lo que afecta directamente su rendimiento y bienestar. La falta de alimentos básicos en las familias es una realidad que los docentes buscan mitigar con gestos de apoyo.