El abogado defensor de Pérez y Caillaba, imputados por la sustracción de Loan, cuestiona la falta de claridad sobre el hecho y la teoría del accidente, que considera imposible.
Sostiene que, de haber sido un accidente, sus defendidos lo habrían admitido y no estarían privados de su libertad. Argumenta que Pérez y Caillaba se retiraban del lugar cuando se enteraron de que Loan estaba volviendo a casa, y no que había desaparecido.
La defensa buscará demostrar en juicio las irregularidades en la investigación y la inocencia de sus clientes, quienes están vinculados a la causa por pericias odorológicas.