La vicepresidenta Victoria Villarruel denunció presuntos actos de corrupción en el gobierno, en un contexto de salarios militares en el subsuelo y una obra social quebrada.
Se cuestiona la lealtad de los uniformados ante la situación de precariedad y se mencionan episodios de mal uso de recursos, como el caso de un avión militar utilizado indebidamente.
La situación de las Fuerzas Armadas se agrava por restricciones presupuestarias y la falta de inversión en defensa.