Se expone una grave situación en las Fuerzas Armadas argentinas, marcada por salarios en el subsuelo, un presupuesto cada vez más reducido y un descontento generalizado. El jefe de la Armada, Almirante Romay, lanzó duras críticas al gobierno de Javier Milei, advirtiendo sobre el descuido del mar argentino y la pérdida de soberanía.
El jefe de la Armada señaló que Argentina se encuentra en los últimos puestos en inversión en defensa, con un presupuesto ínfimo. Esta situación se enmarca en un contexto de "ajuste sobre ajuste" del gobierno actual, generando tensiones internas en todas las fuerzas.
Se mencionan también las polémicas en torno a la compra de un avión en la gestión anterior, que habría generado sospechas de sobreprecio y derivado en movimientos de autoridades en las Fuerzas Armadas. La ausencia del brigadier general Gabriel Valverde, a cargo de la Fuerza Armada, en un evento de la Armada Argentina, alimentó las especulaciones sobre estas tensiones internas.
La vicepresidenta Victoria Villarruel se pronunció sobre la situación, calificándola de "gravísima" y mencionando casos de corrupción y de sueldos "en el subsuelo". Se hace referencia a la expulsión de un titular de la Fuerza Armada por usar un avión militar y a la censura de la sala de periodistas de la Casa de Gobierno, generando un gran papelón para la Casa Militar.