Agustín relata un encuentro en Miami donde vio a Lionel Messi. A pesar de tener un tatuaje de Messi y la oportunidad de mostrarlo, sintió vergüenza y optó por ocultarlo, incluso usando una muñequera a propósito.
El manager de Djokovic, al notar la presencia de Agustín y su fanatismo por Messi, le comentó a Antonella sobre el tatuaje, pero Agustín no se lo mostró. Describe la situación como incómoda y de no saber dónde esconderse para no molestar.