Agustín Fernández cuenta que, tras un torneo en Miami, se cruzó con Lionel Messi y Antonella Roccuzzo. Por vergüenza, ocultó un tatuaje de Messi que tiene en su brazo.
Relata que el manager de Djokovic, al ver el tatuaje, se lo comentó a Antonella. Agustín, avergonzado, se tapó el tatuaje con la muñequera. A pesar de la cercanía, no se animó a pedirle una foto a Messi, aunque sí habló brevemente con Antonella.