Los usuarios de transporte público manifiestan su preocupación por los constantes aumentos en las tarifas de trenes y colectivos. La carga de la SUBE se ha vuelto un problema recurrente, afectando la planificación de gastos mensuales.
La situación se agrava para quienes utilizan múltiples medios de transporte, ya que el costo se duplica y el presupuesto se ve seriamente comprometido. La falta de alcance económico es una queja generalizada.