El Inter de Miami obtuvo una nueva victoria, con Lionel Messi como figura clave en la asistencia de un gol. Sin embargo, el partido estuvo marcado por un inusual cruce entre Messi, Rodrigo De Paul y la propia hinchada del equipo.
Durante el encuentro, la hinchada local mostró su descontento con cánticos y gestos, a lo que Messi y De Paul respondieron con visible enojo, cuestionando las exigencias del público. "Qué pasa, ¿qué quieren?", pareció expresar Messi ante la reacción de los espectadores.
Este incidente, que se suma a la reciente derrota del equipo ante Orlando City, generó sorpresa y se convirtió en el foco de atención, eclipsando en parte el triunfo deportivo. La relación entre los jugadores y la barra del Inter de Miami parece tensa, generando interrogantes sobre el ambiente en el equipo.