La solidaridad de la audiencia se manifiesta ante la conmovedora historia de Marianela y su familia. Numerosos mensajes de colaboración llegan al programa, ofreciendo ropa, alimentos y dinero para ayudar a la familia que vive en extrema precariedad a orillas del río Paraná.
Se gestiona la posibilidad de recibir donaciones a través de familiares de Marianela, ya que ella no posee teléfono. La madre de Marianela, Evangelina, se comunica con el programa para facilitar la ayuda, mostrando la red de apoyo familiar a pesar de las propias dificultades que enfrentan.
El programa destaca el esfuerzo de Guido, quien trabaja en Siderar y se involucra personalmente para ayudar a Marianela, mostrando el compromiso de personas comunes ante la necesidad.