A pesar de un acuerdo de tregua de 45 días, los ataques entre Israel y Hezbollah en Líbano continúan. El grupo islamista condena los diálogos y afirma haber golpeado objetivos dentro de Israel. Las autoridades libanesas informaron que ya son más de 3.000 los muertos por los ataques israelíes desde el 2 de marzo.
El presidente libanés reconoció la complejidad del conflicto y reiteró su compromiso para ponerle fin, estableciendo un marco de negociación que incluye la retirada israelí, alto al fuego, regreso de desplazados y ayuda económica. Sin embargo, el ejército israelí bombardeó localidades al sur del Líbano y emitió órdenes de evacuación.
Hezbollah se atribuyó un ataque con dron a una plataforma de la cúpula de hierro y calificó los diálogos como un callejón sin salida. El ejército israelí interceptó barcos de la flotilla humanitaria Global Summit que intentaban alcanzar la franja de Gaza, mientras otros barcos continúan su ruta.