Se presenta un avance revolucionario en la lucha contra el cáncer de páncreas: una píldora experimental llamada Daraxone Raziv, que se aplica de manera oral una vez por día.
Este medicamento, considerado el mayor avance en la materia en los últimos 15 años, actúa contra una proteína celular que alimenta tumores pancreáticos, y también se muestra prometedor para tratar cánceres de pulmón y colon, principales causas de muerte por cáncer.
Aunque aún no está aprobado, está muy cerca de serlo. La píldora reduce un 60% el riesgo de muerte en pacientes con cáncer de páncreas, uno de los más agresivos históricamente. Los efectos secundarios reportados hasta ahora son fatiga y náuseas.