Se critica la retórica socialista y de "redistribución de la riqueza" en Cuba, afirmando que no se cumple en la práctica. Las remesas y otros fondos recaudados, incluso a través de la iglesia, no se distribuyen a la población.
Se denuncia que el petróleo proveniente de Venezuela, en lugar de beneficiar al pueblo, es revendido en el mercado internacional, calificando estas acciones como una falacia y una repetición de eslóganes vacíos.