Se cuestiona la designación de Maike como Ministro de Justicia, sugiriendo que podría haber sido una imposición de la "corporación judicial" o de otros actores de poder.
Se compara la situación con la de Cunio Olivarón, quien también formaba parte del sistema judicial, y se critica la aparente paralización de las investigaciones.
Se debate si la responsabilidad recae en el sistema judicial en sí o en actores externos que influyen en las decisiones ministeriales.