Se critica duramente a un sector de la prensa por haber condenado y sentenciado mediáticamente a José Luis Spert antes de que la justicia se expidiera.
Se celebra la declaración de inocencia de Spert por parte de la justicia de Estados Unidos respecto a acusaciones de narcotráfico, señalando la operación política y mediática en su contra.
Se insta a los periodistas a la autocrítica y a bajar la soberbia, reconociendo que su rol no es ser el "cuarto poder" y que deben escuchar más a la gente.