El proyecto Pucarara en la Amazonía boliviana busca reducir el conflicto entre humanos y serpientes a través del conocimiento científico y la educación comunitaria. Se busca desmontar mitos y prevenir accidentes relacionados con mordeduras.
Biólogos y comunarios aprenden sobre la identificación de especies, manejo seguro y la importancia de las serpientes en el ecosistema. A pesar del miedo y la desinformación, se promueve la convivencia y la conservación de la biodiversidad.
La OMS advierte que las mordeduras de serpientes son de las enfermedades más desatendidas. Las capacitaciones a personal de salud y comunidades buscan mejorar la atención y prevenir ataques, ya que la pérdida de hábitat obliga a las serpientes a acercarse a zonas humanas.