En Kenia se llevan a cabo protestas y una huelga nacional de transporte público debido al aumento del precio del combustible, que se incrementó hasta un 23,5% en la última semana. La Alianza del Sector del Transporte anunció el cese de operaciones de sus vehículos afiliados.
Las vías de acceso a la capital, Nairobi, se encuentran bloqueadas, y en Mombasa, la principal ciudad portuaria, el paro genera temores sobre retrasos en la cadena de suministro. El gobierno busca negociar una solución, señalando que los precios actuales ya cuentan con subsidios.
El encarecimiento del combustible, relacionado con el conflicto en Oriente Medio, ha disparado las tarifas de transporte y elevado el costo de los productos básicos, aumentando la presión sobre los hogares que ya enfrentan un elevado costo de vida.