La periodista Miroslava reportó sobre la escalada de protestas en Bolivia, informando sobre la cifra de muertos confirmados por el gobierno (tres) y la cifra extraoficial de sectores sociales (dos adicionales). Se mencionó la posibilidad de que algunos sectores del gobierno pidan al presidente declarar estado de sitio o excepción para permitir la intervención de las Fuerzas Armadas.
Se explicó que, según la nueva constitución política del Estado, un estado de excepción requiere el permiso de la Asamblea Legislativa Plurinacional, lo que implicaría la sesión de diputados y senadores. Ante la falta de convocatoria a la Asamblea, se indicó que cualquier estado de excepción debería esperar.
Se planteó la duda sobre cuánto de genuino hay en las protestas, considerando la posibilidad de que estén organizadas y desestabilizadoras. Se mencionó el hallazgo de personas con explosivos y grandes sumas de dinero, así como hechos vandálicos. El vocero presidencial sugirió que el narcotráfico podría estar financiando estos movimientos.
La discusión también abordó la aparente contradicción de que una minoría sea capaz de desestabilizar un gobierno votado mayoritariamente. Se señaló que la votación de Rodrigo Paz Pereira no fue tan abrumadora en la segunda vuelta y que el vicepresidente tiene pocas facultades. Se mencionó la denuncia del gobierno de que el sector opositor crece porque es pagado, con amenazas de multas para quienes no asistan a las movilizaciones.