Existe una creciente preocupación en redes sociales y medios periodísticos sobre la extrema delgadez de Demi Moore. Si bien se insiste en no hablar del cuerpo ajeno, se advierte sobre la necesidad de no glamorizar esta condición física.
Se señala que la delgadez de Moore no parece ser normal y preocupa por la falta de masa muscular, llegando a ser descrita como "cadavérica". A pesar de que ella expresa felicidad y vitalidad, se debate si su apariencia es un reflejo de problemas de salud mental y se hace un llamado a no normalizar ni glorificar la delgadez extrema como un parámetro de salud o bienestar.