La OTAN desarrolla maniobras militares en Letonia, con la participación de tropas de varios países como Canadá, Francia, Italia y Reino Unido. El objetivo es poner a prueba la capacidad de respuesta rápida de la alianza ante la posibilidad de un ataque ruso.
Este despliegue se da en un contexto de tensión en Europa del Este, donde los países fronterizos con Rusia sienten la necesidad de rearmarse ante la percepción de una amenaza. Las maniobras buscan fortalecer la defensa colectiva de la alianza.