Haití atraviesa una nueva ola de violencia. Bandas armadas han arrasado barrios en Puerto Príncipe, forzando a más de 5.000 personas a abandonar sus hogares. El primer ministro en funciones, Alex Didier Filseme, declaró que las condiciones de seguridad no están garantizadas para celebrar las elecciones presidenciales previstas para agosto.
La violencia ha dejado al menos 1.642 muertos y 745 heridos en los primeros tres meses del año, según la Oficina Integrada de Naciones Unidas. A pesar de la aprobación de una misión de seguridad y el despliegue de tropas anti-gangsters, la falta de equipamiento, entrenamiento y financiación ha resultado ineficaz.