Los aumentos en el transporte público generan preocupación entre los usuarios, quienes deberán ajustar sus gastos para afrontar las nuevas tarifas. El boleto de tren pasó de 280 a 310 pesos, y se esperan incrementos mensuales hasta septiembre.
La recarga de la SUBE se vuelve un desafío, y muchos usuarios lamentan tener que resignar otros gastos para poder utilizar el transporte. La situación se agrava para quienes dependen de múltiples combinaciones de colectivo y tren.