El nuevo aumento del boleto de tren y colectivo en el AMBA, sumado al elevado costo de vida, genera un fuerte impacto en el bolsillo de los ciudadanos, quienes ven cómo sus salarios pierden poder adquisitivo.
Pasajeros entrevistados en la vía pública manifiestan su sorpresa ante la falta de información sobre el alza y expresan su resignación ante la situación, calificándola como "un combo bastante difícil para tener energías para toda la semana".
La combinación del frío, el aumento del transporte y la inflación hace que llegar a fin de mes sea una tarea cada vez más compleja para las familias argentinas, especialmente para aquellas que deben afrontar gastos de alquiler y tienen varios hijos.