Se retoma el tema del aumento de trenes y colectivos, y su impacto en el bolsillo de los trabajadores. Se entrevista a una persona que viaja esporádicamente en tren y se queda a dormir en lo de su señora para ahorrar. A pesar de trabajar, el sueldo no le alcanza para cubrir sus necesidades básicas.
La falta de recursos la obliga a priorizar gastos esenciales y a renunciar a cualquier tipo de "gustito". La situación evidencia la precariedad económica que atraviesan muchos argentinos.