El líder norcoreano Kim Jong-un anunció planes para reforzar la frontera con Corea del Sur mediante la modernización de sus fuerzas armadas.
El objetivo es remodelar la estructura militar y fortalecer las unidades de primera línea, buscando convertir la línea fronteriza en una "fortaleza inexpugnable".
Esta decisión se produce en un contexto de intensa actividad diplomática en la península coreana, tras la cumbre entre Estados Unidos y China en Pekín, donde se abordó la desnuclearización de Corea del Norte.