El programa Duro de Domar abordó la interna del gobierno de Javier Milei, criticando la suspensión de financiamiento a opositores y la expulsión de espías cubanos.
Se cuestionó la lealtad política en torno a Manuel Adorni y se planteó la responsabilidad del gobierno ante la crisis económica, con menciones a la caída del salario real y la dificultad de llegar a fin de mes para muchos ciudadanos.
El debate incluyó la problemática de los cierres de fábricas y el impacto en las pymes, calificando la situación como "durísima".