Jaime Durán Barba explica que gran parte de lo que consideramos real en nuestra sociedad es una construcción colectiva, un "mundo inventado".
Utiliza ejemplos como el valor del dinero o la creencia en Santiago Apóstol para ilustrar cómo la convicción de millones de personas da existencia y valor a conceptos e ideas.
Argumenta que la mente humana ha cambiado drásticamente desde la prehistoria, pasando de necesidades básicas a conceptos abstractos como la inteligencia artificial.