Se denunciaron tres casos de abuso en las divisiones inferiores de un club de fútbol. La situación salió a la luz tras la comunicación del padre de un futbolista al director técnico de la categoría. Las autoridades del club se reunieron con la familia afectada e identificaron otros dos casos similares.
El club convocó a la organización Grumina Argentina para dictar charlas informativas y reafirmó su compromiso con los derechos de niños, niñas y adolescentes. Se advierte sobre la existencia de redes criminales que operan de manera subrepticia, constituyendo la segunda economía ilícita y la segunda red criminal más grande del mundo.