Se genera un debate en torno a la interpretación de los códigos legales sobre abuso sexual no consentido, específicamente sobre la exigencia de violencia o reacción por parte de la víctima.
Se cuestiona si el marco legal actual podría interpretarse como una forma de culpar a la víctima por no haber reaccionado de manera específica ante una agresión, planteando la complejidad y polémica de la temática.