Cuba enfrenta una semana clave ante la posible determinación judicial de Estados Unidos sobre un episodio que involucra al expresidente Raúl Castro, relacionado con la supuesta compra de drones a Rusia.
La isla sufre además enormes deficiencias energéticas y apagones masivos, que han generado protestas en La Habana. Cuba ha recibido ayuda humanitaria de México y Uruguay.
El presidente Miguel Díaz-Canel advirtió que un ataque de EE.UU. generaría un "baño de sangre". La justicia estadounidense podría acusar a Raúl Castro por el derribo de aviones en 1996, un tema que Donald Trump dejó en manos del Departamento de Justicia.