La Paz, Bolivia, atraviesa una profunda crisis marcada por protestas y desabastecimiento. Seguidores del ex presidente Evo Morales organizan barricadas que impiden la circulación de alimentos y medicamentos, generando tensión social y escasez.
Las movilizaciones, lideradas por la Central Obrera Boliviana (COB) y sindicatos de campesinos afines a Morales y al exmandatario Luis Arce, exigen la renuncia del actual presidente, Rodrigo Paz. Se reportan enfrentamientos con la policía y bloqueos en puntos estratégicos de la ciudad.
La situación se agrava por una crisis energética, escasez de dólares, alta inflación y dificultades para importar. Sectores como transportistas, mineros y productores rurales son los más afectados. Bolivia, que hasta hace poco era vista como una economía estable, enfrenta un panorama de incertidumbre económica y política, sumado a tensiones internas dentro del MAS, partido que gobernó desde 2006.