Bolivia atraviesa una profunda crisis social y económica, con protestas y bloqueos que exigen la renuncia del presidente Rodrigo Paz. Las manifestaciones, que llevan tres semanas, comenzaron por reclamos salariales y la falta de combustible, pero escalaron ante la creciente inflación y el deterioro económico.
El gobierno boliviano ha solicitado apoyo a Argentina para el traslado aéreo de bienes esenciales debido al desabastecimiento. La Paz concentra 18 bloqueos y el gobierno ha desplegado más de 3.500 efectivos para contener la violencia. El presidente Paz, en el poder desde hace seis meses, enfrenta una inflación interanual del 14% y escasez de divisas, en lo que se considera la peor crisis económica en cuatro décadas.
El oficialismo responsabiliza al expresidente Evo Morales por las protestas.