Se avanza en la preparación del plato principal, agregando aromáticos como cebolla, ajo y jengibre a la bondiola sellada.
Se incorpora salsa de soja (se aclara que es libre de gluten y puede ser menos salada que otras) y miel para crear una salsa agridulce.
Se añade agua hasta cubrir los ingredientes y se deja cocinar a fuego lento. Se menciona la importancia de probar la sal al final, ya que el líquido se reducirá y concentrará el sabor.
Se agrega cebolla de verdeo para dar un toque fresco y color al plato.