La situación en Bolivia es de máxima tensión con marchas y bloqueos que afectan La Paz y sus alrededores. Sectores campesinos, mineros y gremiales, aliados al expresidente Evo Morales, exigen la renuncia del mandatario Rodrigo Paz.
Las protestas se originaron por medidas económicas consideradas liberales y por el problema de la "nafta basura", que habría dañado miles de vehículos. Se reportan 22 puntos de bloqueo que impiden el paso de alimentos, combustibles y medicamentos, generando desabastecimiento en la ciudad.
El gobierno intenta dialogar, pero las negociaciones no avanzan. El viceministro del interior advirtió sobre posibles acciones si las protestas derivan en delitos. Evo Morales, desde el Chapare, critica al gobierno y denuncia una posible intervención extranjera.