El bloqueo estadounidense de los puertos iraníes y el control del Estrecho de Ormuz por parte de Irán generan preocupación mundial. Naciones Unidas alerta sobre graves consecuencias, incluyendo el aumento de la inflación y una posible crisis alimentaria global.
La situación afecta no solo al transporte de petróleo, sino también de alimentos y fertilizantes, impactando directamente en la agricultura. Se prevé un escenario de hambruna si el conflicto persiste.