Biólogos en Bolivia investigan la diversidad de serpientes, registrando unas 200 especies, de las cuales 12 son endémicas. El proyecto Pucarará, liderado por Beatriz Nieto y Hubert Vilca, busca cambiar la percepción pública sobre estos reptiles, a menudo asociados con el miedo y la desinformación.
Las serpientes en Bolivia enfrentan amenazas debido a la pérdida de hábitat y la percepción negativa. La OMS advierte que las mordeduras de serpientes son una de las enfermedades más desatendidas. Los biólogos realizan talleres de prevención y conservación dirigidos a personal de salud para mejorar la atención de mordeduras y multiplicar la información confiable.
La interacción entre humanos y serpientes se reduce mediante el diálogo y la educación. Se enfatiza la importancia de la prevención al manipular objetos en zonas de riesgo. El proyecto busca que las comunidades aprendan a valorar y proteger a las serpientes, reconociendo su papel en el ecosistema, como el control de roedores que transmiten enfermedades.