Los usuarios de tren expresan su descontento ante el reciente aumento de tarifas, que eleva el boleto a 310 pesos. Señalan que el servicio no ha mejorado y, en algunos casos, ha empeorado, con demoras y aglomeraciones.
A pesar del incremento, la calidad del servicio no se corresponde con el precio pagado, generando frustración entre los pasajeros que dependen del transporte público para sus traslados diarios.