El gobierno de Milei planea privatizar AISA, empresa proveedora de agua y cloacas para Buenos Aires y 20 municipios, lo que afectaría a millones de personas.
Se advierte que esta privatización podría resultar en un aumento del costo del servicio y la pérdida de derechos adquiridos gracias a inversiones estatales previas.
Se denuncia que la operación responde a un "plan de negocios" para beneficiar a allegados al gobierno, en lugar de buscar el bienestar público.