El Palacio de Justicia en Bolivia fue objeto de un violento ataque por parte de manifestantes, quienes saquearon oficinas, robaron computadoras y quemaron documentos. El hecho evidencia la escalada de violencia en medio de las protestas y bloqueos que azotan al país.
Las fuerzas de seguridad parecieron ser superadas por los atacantes, quienes demostraron un claro desafío a la autoridad. El incidente genera gran preocupación por el impacto en el sistema judicial y la seguridad institucional.