Se anuncia que Agustí Fernández está a punto de ser padre en cualquier momento, lo que implica un cambio de vida completo. Él expresa estar súper contento y con muchas sensaciones encontradas, incluyendo un poco de miedo ante la responsabilidad.
Agustí confiesa que ser padre era uno de sus sueños en la vida, junto con el tenis. Compara la tensión y ansiedad de ser padre con la de jugar una final de Grand Slam, pero destaca el condimento emocional único de la paternidad.