El volcán Kilauea en Hawái ha entrado nuevamente en erupción. Las autoridades han rebajado el nivel de alerta a amarillo, pero mantienen la preocupación por la emisión de gases nocivos. Las fuentes de lava alcanzaron una altura de 200 metros dentro del cráter Halemaʻumaʻu.
Esta actividad marca el 47º episodio eruptivo en un ciclo continuo del volcán, que ha registrado frecuentes brotes de lava y emisiones de dióxido de azufre en los últimos meses. El Servicio Geológico de Estados Unidos monitorea de cerca la situación.