Victor es abordado en un bar por alguien que le recrimina su presencia y le asegura que su cálculo ha fallado. La persona que lo confronta le ofrece llevarlo a lugares que solo ha visto en libros, insinuando una trampa o una propuesta inesperada.
Victor se defiende, aclarando que no es un "blanco en un bar" y expresa su deseo de irse a dormir, mostrando incomodidad ante la situación.