Matías Morla, amigo y testigo en el juicio por la muerte de Diego Maradona, declaró que algo falló en la atención del futbolista. Afirmó que existían dos hipótesis: un evento cardíaco breve según la defensa o una agonía prolongada según la junta médica.
Morla señaló que Diego tenía 60 años y que un diurético podría haber evitado el desenlace. Pidió que la justicia resuelva qué ocurrió realmente con la atención recibida.
El abogado también minimizó la importancia de la casa donde murió Maradona, priorizando el análisis de la atención médica sobre detalles de la vivienda.