La siembra de trigo en Argentina comienza con proyecciones de una cosecha menor a la récord anterior, con una merma estimada del 7%. Esta disminución en el área de siembra se debe principalmente al elevado costo de los fertilizantes, influenciado por la suba del petróleo.
A pesar de la merma, se espera que la cosecha de trigo aún se posicione como la tercera mejor en la historia, con proyecciones de producción que rondan los 21 o 22 millones de toneladas, en comparación con los 27,8 millones de la cosecha récord anterior. Se alienta a no desanimarse, ya que la situación productiva sigue siendo favorable.