La siembra de trigo para la próxima campaña presenta una proyección de cosecha menor a la esperada, con una merma del 7% en el área de siembra. La suba en el precio de los fertilizantes, vinculada al aumento del petróleo, es el factor principal detrás de esta reducción.
Se estima que la cosecha de trigo rondará las 21 o 22 millones de toneladas, en comparación con las 27,8 millones de toneladas de diciembre. A pesar de esta disminución, se espera que sea la tercera mejor cosecha de la historia para este cultivo.