Las billeteras virtuales ofrecen créditos con un costo financiero total que puede superar el 500% anual, muy por encima del 130-150% de los bancos tradicionales. Por ejemplo, un préstamo de 100 pesos puede requerir la devolución de 500 pesos.
Estas tasas exorbitantes se explican por el mayor riesgo que asumen estas plataformas y su costo de fondeo, pero el problema de fondo radica en el sistema financiero en su conjunto. Se cuestiona cómo es posible este "desbarajuste" con un Ministro de Economía experto en el área.
La situación es crítica, ya que la inflación proyectada para el año ya ha sido superada en los primeros meses. La lógica de los bancos de no prestar a tasa negativa se ve distorsionada por la imposición de impuestos sobre los créditos, lo que eleva artificialmente las tasas.