Carmen, psicoanalista con más de 50 años de práctica, explicó que el psicoanálisis se inicia ante una molestia sintomática, una repetición que no cesa y que genera angustia.
Aclaró que el psicoanálisis no ofrece respuestas directas, sino que el saber se produce a medida que el paciente habla y se encuentra con aquello que lo divide y molesta profundamente. La repetición, definida como un síntoma, insiste y se repite hasta ser abordada.
Subrayó que la relación con el lenguaje es inherente a la neurosis, y que la experiencia de la repetición es fundamental para comprender el funcionamiento psíquico y, eventualmente, para ejercer como analista.