Belén Jiménez comparte su conmovedora historia de superación tras la partida de su esposo, René Bertrand, hace menos de un año. Relata cómo, a pesar del dolor y la soledad, logró rehacer su vida y la de sus dos hijos, Franco y Sophie.
La decisión de mudarse a Carlos Paz para trabajar en teatro y cumplir el último deseo de René de esparcir sus cenizas allí, marcó un punto de inflexión. Belén destaca el apoyo incondicional de Alejandra, quien cuida de sus hijos, y de María Rosa, su ex suegra, quien la alentó a buscar la felicidad.
En Carlos Paz, conoció a Ariel, el dueño del hotel donde se hospedaba. Inicialmente, la relación fue de respeto y amistad, pero con el tiempo evolucionó. Belén narra cómo, a pesar de sus miedos y la culpa inicial por abrirse al amor tras 18 años de relación con René, Ariel fue paciente y respetuoso, lo que finalmente la conquistó.
La entrevista también aborda cómo Belén le comunicó su nueva relación a sus hijos, quienes aceptaron a Ariel, y la bendición de María Rosa, quien le dijo que merecía ser feliz. Belén reflexiona sobre la brevedad de la vida y la importancia de aprovechar cada momento, compartiendo mensajes de esperanza y resiliencia.