Se cuestiona el destino de un premio de un millón de dólares otorgado por el Estado de Israel a Javier Milei, ya que nunca ingresó a las arcas del Estado ni se explicó su uso.
Se contrasta esta situación con las declaraciones de Milei sobre no poder permitirse un Tesla y su supuesto acercamiento a los argentinos de bajos recursos, luego de jactarse de recibir pagos en dólares por sus opiniones.
Se recuerda la promesa cumplida de que Manuel Adorni sería su vocero presidencial, ahora como jefe de gabinete, a pesar de las controversias.